ANUNCIO PUBLICITARIO

‘The Game’: Cuando Queen rompió todas las reglas

El increíble álbum encabezó las listas de éxitos en todas partes y vendería aproximadamente 12 millones de copias en todo el mundo.

Publicado el

de

de

Queen The Game
Cover: Courtesy of Hollywood Records

The Game de Queen se grabó en dos sesiones distintivas, algo diferente para la banda ya que en el pasado, cada álbum se había grabado en un solo bloque de sesiones. Gran parte de cuatro canciones se terminaron durante el verano de 1979, incluido el primer sencillo, “Crazy Little Thing Called Love”, que se dio a conocer siete meses antes del lanzamiento de The Game. Las canciones restantes se grabaron entre febrero y mayo de 1980. Este no fue el único cambio en el modus operandi de la banda.

Escucha The Game, el álbum de Queen, ahora.

La banda contaba con un nuevo lugar para grabar, los Musicland Studios de Munich, y un nuevo co-productor, Reinhold Mack, que había animado a los artistas británicos a disfrutar de las instalaciones de última generación pertenecientes a Giorgio Moroder. Todo esto condujo a algo así como un nuevo “sonido” que había sido insinuado en la pieza “Fun It” de Jazz, escrita por Roger Taylor, pero que ahora encontraría un lugar más destacado en el nuevo álbum.

Mientras tanto, el método techno, antes de que se llamara techno, que Mack llevó a la grabación también requirió que Queen finalmente cediera y usara sintetizadores, instrumentos, que hasta ese momento, habían estado orgullosos de poder evitar, a menos que uno cuente el Syndrum que Roger Taylor utilizó en “Fun It”.

Sin embargo, antes de que se pudieran tomar estas decisiones, estaba el asunto, como de costumbre, de la vida en la carretera. La etapa europea de la gira Jazz (también conocida como Live Killers) vio a la banda atravesar el norte de Europa, con énfasis en su cada vez más rabiosa base de fans alemanes, mientras que la etapa mundial o asiática los llevó a Japón. A partir de entonces, escribieron y grabaron algo en Munich, se tomaron vacaciones y luego regresaron a Alemania para una fecha en agosto en el Ludwigsparkstadion, Saarbrücken, su mayor concierto europeo hasta ese momento, además del gran espectáculo de 1976 en el Hyde Park de Londres.

Luego de completar la etapa británica de esta hazaña gigantesca con una vuelta de invierno que llamaron Crazy Tour – 20 shows en el Reino Unido e Irlanda que culminaron en un especial del Boxing Day en el Hammersmith Odeon de Londres. Esto fue parte de los “Conciertos para la gente de Kampuchea”, organizado por Paul McCartney y el secretario general de la ONU, Kurt Waldheim.

Con la Navidad terminada, la banda estaba inmersa en la preproducción y en asuntos más serios en Musicland. El co-productor Mack recuerda que su relación con Queen fue algo así como una casualidad. A mediados de 1979, almorzó con Giorgio Moroder, quien le dijo: “Escuché que estás trabajando con Freddie Mercury“. Esta fue una novedad para Mack, que estaba terminando un álbum con Gary Moore en Los Ángeles. Poco después, Mack y Queen se encontraran.

“Su credo [de Queen] era, ‘así es como estamos acostumbrados a hacer las cosas’”, dijo el co-productor. “Por ejemplo, editar canciones juntas en una cinta de 2 pulgadas siempre es un poco ‘raro’. Las ediciones en movimiento hace que una cinta parezca una cebra con el tiempo, lo que puede causar problemas al pasar por las cabezas magnéticas lo cual puede ocasionar que se pierda las frecuencias agudas. Y nadie tenía dos o tres máquinas de 24 pistas para ensamblar y compensar la edición, terminando dos o tres generaciones atrás. De todos modos, tomó mucho tiempo convencer a los caballeros de considerar la idea de marcar a toda la banda durante la grabación. Después de que la propuesta fuera bien recibida y aprobada como ‘no tan mala’, el flujo de trabajo se hizo mucho más fácil. Tenía la ventaja de poder tomar decisiones rápido en comparación con la banda. Siempre podía probar cosas mientras los demás reflexionaban sobre los detalles delicados”.

Tanto el productor como la banda comenzaron a disfrutar del desafío. De cualquier manera, los primeros frutos de su trabajo fueron ridículamente exitosos. Como recuerda Mack, “La banda terminó una gira por Japón y tuvo algo de tiempo para relajarse antes de regresar a Inglaterra. Así que simplemente cayó en la categoría de ‘momento correcto, lugar correcto’. El proyecto no comenzó como un álbum. Fue un montón de sesiones de una y dos semanas. La primera canción que intentamos fue ‘Crazy Little Thing Called Love’. Freddie tomó una guitarra acústica y dijo, ‘rápido, hagamos esto antes de que venga Brian’. Aproximadamente seis horas después, la canción estaba lista. El solo de guitarra fue una grabación posterior. Brian todavía me odia por hacerle usar una Telecaster para esa parte. Fue lanzado como un sencillo previo al álbum y llegó al número 1. Eso obviamente ayudó mucho a inspirar tremendamente la confianza y la relación de trabajo”.

El enfoque ecléctico de Queen con el que intentaría cualquier cosa, desde la novedad kitsch hasta arena rock para llenar tus botas, no afectó ni un poco al flemático alemán. El principal desafío fue la democracia interna de la banda. Eventualmente, las piezas encajaron con Mack describiendo su papel principal como alentar a que fuera “más grande, más ancho y mejor, supongo”.

La segunda sesión nos dio las primeras cuatro canciones. “Play The Game” es una canción de Freddie que presenta el primer uso de Queen de un sintetizador, y uno que además él toca, un Obereim OB-X. Cantada con la voz natural y menos forzada de Mercury, que se adapta mejor al mensaje sincero de esta canción de amor, “Play The Game” se lanzó más tarde como sencillo: la imagen de la portada muestra el famoso bigote de Fred y los clones de cuero por primera vez: estos se convertirían en su marca personal. El reverso vendría “A Human Body” la cual fue una rareza durante muchos años, solo disponible en la versión de vinil de 7″.

La imperiosamente metálica “Dragon Attack” de Brian se convirtió rápidamente en una canción favorita para tocar en vivo, al igual que el clásico de John Deacon, “Another One Bites The Dust”. Con una línea de bajo errante, influenciada por el riff progresivo de Bernard Edwards en la legendaria canción “Good Times”, donde las notas entrecortadas, mudas y muertas imparten un enorme dramatismo y una expectativa funky, Deacon hizo un buen uso de su tiempo al codearse con Chic durante los albores del uber-disco. Esta fue una verdadera revelación para el silencioso bajista que luego agregó guitarra rítmica, piano y palmas, mientras que su contra reloj rítmico, Roger Taylor, amortiguó su batería con mantas rellenas. La canción se convirtió en un himno dance.

Brian recordó que, dado que “Deacy” nunca iba a cantar su composición, Mercury martilló la voz hasta que le sangró la garganta. John debe haber estado encantado cuando el sencillo no solo encabezó las listas de éxitos de Estados Unidos sino que también terminó en el puesto número 1 en la lista de fin de año de Cash Box, vendiendo más de dos millones de copias y obteniendo la certificación de disco de Platino.

La segunda canción de John del álbum, “Need Your Loving Tonight” (JD toca la guitarra acústica) también se lanzó como sencillo en Estados Unidos y figuró en giras contemporáneas, cuando Brian y Roger tomaron las voces de fondo, aunque Freddie canta la versión de estudio a la perfección.

“Crazy Little Thing Called Love” de Mercury es de las sesiones anteriores en Musicland. El sencillo de The Game, lanzado el 5 de octubre de 1979, se convirtió en el primer sencillo de Queen que encabezó las listas estadounidenses. Otro vendedor de un millón de unidades, Freddie lo escribió en el baño del Hotel Bayerischer Hof en Múnich durante una de sus extensas sesiones de grabación en dicha ciudad. Inspirada en el estilo “rock-a-hula” de Elvis Presley, esta es un pedazo de rockabilly de muy buen tiempo con un “sonido de Sun Studios”. Como Mercury le dijo al Melody Maker en 1981, “’Crazy Little Thing Called Love’ me tomó cinco o diez minutos. Hice eso en la guitarra, que no puedo tocar en absoluto, y en cierto modo fue bastante bueno porque estaba restringido, sabiendo solo unos pocos acordes. Es una buena disciplina porque simplemente tenía que escribir dentro de un marco pequeño. No pude trabajar con demasiados acordes y creo que debido a esa restricción escribí una buena canción”.

Ya sonando como un LP clásico, aunque es uno de los álbumes de menor duración de Queen, The Game inicia la cara 2 con la introducción de Freddie transpuesta a la voz principal de Roger en “Rock It (Prime Jive)”, una canción que lleva a la banda al pasado. La nostalgia inteligente (aumentada por los teclados extra de Mack) da paso a la bizarra y más que inquietante “Don’t Try Suicide”, una canción cuyo mensaje se resume en el título. Nunca está claro si el sujeto del consejo del narrador es hombre, mujer, un amigo del cantante o un conocido de la banda, pero el lenguaje utilizado es muy realista y raya en lo insensible, mientras lo que habla tiene mucho sentido. Freddie lo escribió, ¿quién más lo hubiera podido hacer?

La grabación de Brian de 1979 “Sail Away Sweet Sister (To The Sister I Never Had)” no es ni tan oscura ni tan brusca, pero parece igualmente personal. “Coming Soon” de Taylor, la segunda de las piezas de 1979 de este lado, es uno de los números más rebeldes del baterista, aunque escrito con cierto sentido de la ironía. En esta, reaparecen las baterías electrónicas y el Oberheim.

The Game termina con una nota sombría, la excelente “Save Me” de Brian, un número 11 en el Reino Unido que se lanzó en enero de 1980, aunque una vez más data de la primera incursión de Queen en las instalaciones de Musicland. May sucumbió a la tecnología moderna y agregó los sintetizadores, las guitarras acústicas y eléctricas y los coros a una poderosa balada bellamente interpretada por Mercury en clave de sol mayor. Sin embargo, Brian no se oponía a la innovación y pronto estaría de acuerdo: “Fue entonces cuando empezamos a tratar de salirnos de lo que era normal para nosotros. Además, encontramos un nuevo ingeniero en Mack y un nuevo entorno en Múnich.

Todo era diferente. Cambiamos toda nuestra técnica de estudio en cierto sentido porque Mack provenía de un entorno diferente al nuestro. Pensamos que solo había una forma de hacer las cosas, hacer una pista de fondo, por ejemplo: lo hacíamos hasta que lo hiciéramos bien. Si había  algunos pequeños momentos en los que se aceleraba o se desaceleraba, lo haríamos de nuevo hasta que fuera correcto. Habíamos grabado algunas de nuestras viejas pistas de fondo muchas veces y sonaban demasiado rígidas. La primera contribución de Mack fue decir: ‘Bueno, no tienen que hacer eso. Puedo grabar todo desde cualquier punto. Si rompen después de medio minuto, entonces podemos editarlo y continuar si siguen el tempo’”.

Se realizó un video para “Save Me” en el Alexandra Palace, el 22 de diciembre de 1979, a la luz del día, mientras que Queen realizaría un concierto histórico en el mismo lugar esa noche. Habiendo salido intacto de la década de 1970, Queen ahora definitivamente era Realeza del Rock. The Game encabezó las listas de éxitos del Reino Unido y Estados Unidos y vendería aproximadamente doce millones de copias en todo el mundo. Vengan los ‘80s… 

El álbum de Queen, The Game, se puede comprar aquí .

Haz clic para comentar

Deja tu respuesta

Your email address will not be published. Required fields are marked *

uDiscover Music - Back To Top
uDiscover Music - Back To Top