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Get Up, Stand Up: Los 20 mejores cantantes de reggae de todos los tiempos

Los mejores vocalistas de reggae abarcan personajes influenciados por el soul y el góspel y también voces únicas que solo pudieron haber surgido desde su interior. Aquí hay 20 de los más grandes.

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Reggae Singers
Photo: Universal Music Group

Desde voces versátiles como la de Bob Marley hasta el estilo teñido de soul y góspel de Toots Hibbert, así como los mensajes completamente comprometidos y absolutamente convincentes de Winston Rodney, los mejores cantantes de reggae de todos los tiempos integran un grupo variado que demuestra que este estilo de música tiene mucho más que ofrecer que los estereotipos más obvios. Ya sea que estuvieron frente a bandas o se hicieron de renombre como solistas, aquí les presentamos a los 20 mejores cantantes de reggae de todos los tiempos.

Mientras lees, escucha nuestra lista de reproducción de las mejores canciones de reggae aquí.

Bob Marley: Místico Natural

Por un lado tenemos a la imagen, clavada en las paredes de numerosas habitaciones de estudiantes. Por otro lado encontramos sus canciones que hablan al mundo no sólo de amor, sino también de lucha y redención. Tenemos su papel como el profeta que llevó el reggae a lugares donde nunca se había escuchado; y también su estatus como la primera superestrella mundial del “rock” que vino del llamado “tercer mundo”. Lo que a menudo se olvida de Bob Marley es la versatilidad de su voz: ser uno de los mejores cantantes de reggae de todos los tiempos fue lo que hizo posible todo lo anterior.

Bob Marley conquistó todos los estilos de la música jamaiquina que se desarrollaron desde principios de los 60 hasta su prematura muerte en 1981: fue una estrella del ska con The Wailers, cantó soul sedoso con el mismo grupo, llegando a igual los mejores momentos de The Impressions y Moonglows, grupos vocales estadounidenses a los que admiraban. Cantó góspel e hizo gloriosas canciones rocksteady que revelaron su habilidad para ser descaradamente salaz, romántico y político de igual manera. Cantó canciones folk, se volvió un poco funky a principios de los 70 y luego demostró que una voz jamaiquina podía llegar a todo el mundo.

Para hacer todo eso y tener éxito, tenía que haber sido bendecido con una voz maravillosa. Usar esa voz para hacer que su sistema de creencias sea entendido y respetado en todo el mundo es algo único. Bob era un cantante increíble, del tipo que te obliga a escuchar y que reconoces al instante en que lo escuchas. Ya sea dándote la bienvenida a “Jamming”—su fiesta donde todos están invitados—o perdido en la conexión sobrenatural con el universo que es “Natural Mystic”, Bob tenía pleno dominio de su material, de su música, y de su alma. Otros cantantes han realizado versiones de sus canciones pero simplemente no pueden alcanzar las alturas a las que llegó al ser uno de los mejores cantantes de reggae de la historia. Lo tenía todo.

Escucha: Bob Marley y The Wailers, “Sun Is Shining”

Winston Rodney: Embajador Rasta

Winston Rodney jamás no rompería copas de vino con su rango vocal ni haría que las chicas se desmayaran cuando cantaba sobre el amor con voz grave, como rara vez hacía; ni siquiera intentó competir en términos de poder con los cantantes de soul de Estados Unidos. Pero si buscas al tipo de vocalista que solo Jamaica puede ofrecer, uno cuyo corazón y sentimientos están presentes en cada palabra que pronuncia, alguien que sabía lo que estaba tratando de decir y por qué lo decía, la voz principal de Burning Spear encabecería tu lista como uno de los mejores cantantes de reggae que la isla ha aportado. De una voz casi susurrada hasta un lamento con sentimiento, este pionero del roots ha pasado la mayor parte de sus 50 años difundiendo el mensaje de las creencias Rastafari y Garveyita, y claramente sigue siendo la misma voz que era cuando empezó: envuelto, comprometido y absolutamente fascinante.

Escucha: “Throw Down Your Arms”

Toots Hibbert: Leyenda viviente

Este cantante ha sido comercializado como una especie de ícono folklórico, un hombre del soul y un cantante de góspel. Él es todos ellos, pero, más que ninguno, Frederick “Toots” Hibbert es, simplemente, un gran cantante de reggae. En su voz, escucharás el sonido de las iglesias jamaiquinas de finales de los 50. Escucharás a alguien celebrando una boda. Oirás el grito de los presos en la cárcel. Escucharás al campo verde y exuberante. Escucharás los salones de baile repletos, sudorosos y ruidosos. Toda la vida jamaiquina se encuentra representada en su obra.

Toots ganó fama como el cantante principal del trío vocal The Maytals junto a Raleigh Gordon y Jerry Mathias. En 1963-64 grabaron éxitos de ska para Coxsone Dodd en el Studio One, continuaron grabando más para Byron Lee y Ronnie Nasralla en BMN, se tomaron un breve descanso mientras Toots resolvía algunas dificultades legales y luego regresaron en 1968 para grabar con Leslie Kong, quien produjo la mayoría de las canciones por las que son más recordados, incluyendo “54-46 That’s My Number”, “Monkey Man”, “Pressure Drop” y más. Los fans del reggae en todo el mundo se deleitaron con ellos. Cuando Kong falleció repentinamente en 1971, el grupo se unió a Dynamic Sounds y grabó temas como “Louie Louie”, “It Was Printed Down” y el álbum clásico Funky Kingston en 1974. The Maytals se disolvieron a finales de los 70 y Toots ahora emprende giras con una banda llamada The Maytals. Sigue siendo uno de los mejores cantantes de reggae de la historia: el epítome de una leyenda viviente.

Escucha: “Louie Louie”

Bunny “Rugs” Clarke: Tercer Mundo, Primera Clase

Third World fue uno de los grupos con mayor éxito crossover del reggae de los años 70 y 80, gracias a una versión de “Now That We’ve Found Love” de O’Jays, “Try Jah Love” y “Cool Meditation”; mezclando roots, disco-funk de Estados Unidos y palpitante dub en un paquete práctico. Eran considerados como “de la zona residencial” más que como provenientes de un gueto, y por ende, algo suaves, aunque hicieron más de lo que les correspondía en surtir la receta al público del reggae, particularmente en las Américas. Así que tal vez sea sorprendente que muchos críticos no se dieran cuenta de que su cantante principal, Bunny Rugs, era uno de los mejores cantantes de reggae de la época.

Si buscas soul, no busques más; Bunny se muestra tierno y poderoso por turnos, y no es difícil imaginar que podría haber liderado cualquier acto de R&B de Estados Unidos con gran éxito. Dicho esto, forjó el material de la banda de reggae a la perfección y la perspectiva internacional de Third World se adaptaba a un cantante que había vivido tanto en Nueva York como en Kingston, Jamaica (grabó excelentes discos como solista en ambas ciudades a mediados de los años 70), y ¿quién sabe qué podría haber sido si hubiera elegido permanecer como solista? Tal como sucedieron las cosas, su hermosa voz se escuchó en algunos de los mayores éxitos del reggae de finales de los 70, incluso si muchos fans no conocían su nombre.

Escucha: “Now That We’ve Found Love”

Delroy Wilson: Operador genial

Delroy Wilson comenzó a grabar en 1963 cuando tenía solo 13 años así como una voz chillona. Desde entonces tenía la capacidad de transmitir el sentimiento de una canción, pero aún no tenía las habilidades vocales para hacerte dar cuenta de lo bueno que era; por lo tanto, canciones vitales como “Oppression” y “I’ll Change My Style” fueron, en su mayoría, ignoradas. Sin embargo, en 1966, Delroy ya sonaba maduro, como dejaron en claro temas como “Dancing Mood” e “Impossible”. Su álbum Good All Over (1969) hacía honor a su título y Delroy se había convertido en un experto en hacerte escuchar y su brillante fraseo influyó sin duda en numerosos cantantes jamaiquinos.

Una serie ininterrumpida de sencillos clásicos, que van desde la era del rocksteady hasta bien entrada la década de los 70, lo convirtieron en uno de los mejores cantantes de reggae de todos los tiempos. Ya sea ofreciendo la joya para amantes que lo fueron por unos breves momentos, “Cool Operator”, la ruda melodía roots de “There Will Be No Escape” o la sedosa versión de reggae para adultos de “I’m Still Waiting” de Bob Marley, Delroy hizo suya cada canción.

Escucha: “Dancing Mood”

Ken Boothe: Sr. Rock Steady

En el extraño mundo del reggae, es posible ser elogiado y pasado por alto al mismo tiempo. Ken Boothe alcanzó la fama siendo una de las mejores voces del rocksteady, gracias a su versión de “You Keep Me Hangin’ On” de The Supremes, la elegante “The Girl I Left Behind” y una poderosa versión de “Moving Away” de Kenny Lynch. No fue una falsa exageración que un álbum de 1967 se llamara Mr. Rock Steady. Boothe tenía – y todavía tiene – un enorme poder en su voz, como un soul man sureño, pero usó este talento con moderación, prefiriendo asegurarse de que se entendiera cada palabra y se respetara cada canción.

Una unión con el productor Lloyd Charmers le trajo dos éxitos en el pop británico a principios de los 70: una versión de “Everything I Own” de David Gates y la original “Crying Over You”. Sin embargo, Boothe se mantuvo en contacto con sus orígenes, como “Artibella” y “Black Gold And Green” dejaron en claro. Su estrella se desvaneció cuando llegó la era de los rockers a finales de los años 70, aunque continuó haciendo buenos discos, y algunas recientes re-apreciaciones le han dado tardíamente la aclamación que merecía como uno de los mejores cantantes de reggae del mundo.

Escucha: “Is It Because I Am Black”

Janet Kay: Sacando el Sol

El lovers rock tuvo dos tipos de cobertura en la prensa en los años ‘70s: mala y nula. Esta música era consumida por colegialas suspirantes y románticos incurables, y su profundidad tendía a ser pasada por alto. Nacido en el Reino Unido en un momento en que una parte de la audiencia prefirió no adentrarse en el roots reggae en los ‘70s, el sonido estaba dominado por vocalistas femeninas, y el objetivo era tomar el tipo de soul interpretado por artistas como Deniece Williams y Margie Joseph y situarlo en un contexto de reggae.

Encontrar el tipo de habilidad vocal que Williams poseía sería una tarea difícil, pero con la adolescente Janet Kay, el lovers rock contribuyó con una de las mejores cantantes femeninas del reggae: alguien que compartía su astronómico registro superior pero que se las arreglaba para sonar igual de dulce que sus contrapartes del soul. La versión de Kay de “Loving You”, original de Minnie Riperton, era fuerte, y otras canciones elegantes, como “You Bring The Sun Out” y una interpretación de “I Do Love You” de Billy Stewart, funcionaron maravillosamente, y su número 1 en el Reino Unido, “Silly Games”, producido por Dennis Bovell, fue, para muchos escuchas, el pináculo del lovers rock: escúchala volar. Y si quieres escuchar más de las mejores cantantes de reggae de la esfera de los lovers, prueba con Louisa Mark y Carroll Thompson.

Escucha: “Silly Games”

Frankie Paul: Sr. Prolífico

A medida que el dancehall se hizo cargo de la música jamaiquina en la primera mitad de la década de los 80, muchos veteranos cantantes de reggae lucharon por adaptarse al cambio, mientras que las voces más nuevas solo requerían montar el ritmo sin poder mostrar su personalidad vocal. Dicho esto, algunos cantantes notables, como Leroy Gibbon, Junior Reid y Jack Radics, por nombrar solo algunos, dieron a conocer su talento por encima de la electrónica, pero ninguno fue más distintivo que Frankie Paul.

El talento de Frankie, quien nació ciego,  se hizo evidente desde una edad temprana y grabó su primer sencillo en 1980 a la edad de 15 años. Su voz fenomenal evolucionó a partir de un estilo influenciado por Stevie Wonder para convertirse en un instrumento notablemente versátil – tan a gusto de presentar uno de sus discos al estilo de un DJ de radio estadounidense como gritando un poderoso estribillo. Sus éxitos fueron innumerables (fue tan grande en 1987, por ejemplo, que grabó más de 30 sencillos solamente ese año) y muchas de sus canciones se convirtieron en himnos, como “Worries In The Dance” (1983), “Pass The Tu- Sheng-Peng” (1984) y “Shub In” (1986).

A finales de los ‘80s hizo una serie de grabaciones maravillosas y llenas de confianza para el productor King Jammy en un estilo rocksteady digital, entre ellos “Sara”, “Casanova” y “I Know The Score”. Se llegó a discutir un contrato con Motown que nunca se materializó, por lo que el mundo en general nunca llegó a reconocerlo como uno de los mejores cantantes de reggae de la década, y sus lanzamientos fueron tan frecuentes que, finalmente, pasó de moda. Durante los años 90 tuvo menos éxito, aunque todavía editó decenas de grabaciones. En la década de 2010, Frankie estuvo atormentado por problemas de salud aunque todavía tenía una buena voz cuando tomaba el micrófono. Murió en 2017.

Escucha: “I Know the Score”

Dawn Penn: La reina del regreso

En el reggae, como en tantos ámbitos de la vida, las mujeres no reciben un trato igualitario. Aún demostrando tener el talento, se les niega la oportunidad y donde hay poco dinero y, a menudo, poco apoyo de la familia del “baby father”, muchas mujeres sacrifican sus sueños para criar a sus hijos.Dawn Penn ha demostrado ser una de las mejores cantantes de reggae sin importar su género, pero se necesitó que emprendiera dos carreras completamente separadas para que el mundo se diera cuenta de su genio. Su odisea musical comenzó cuando era solo una adolescente de dulce voz, grabando la gloriosa “Long Day Short Night” para el productor Prince Buster, una sensible interpretación de “To Sir With Love” para Bunny Lee y, en 1966, “You Don ‘t Love Me (No, No, No)”, una versión de una grabación de blues de Willie Cobb que se convirtió en su mayor éxito en aquella época y un clásico del reggae cuyo instrumental fue muy versionado. Su voz llena de lamento, conmovedora y juvenil fue el mayor atractivo de esta canción.

Continuó grabando hasta finales de los años 60 con un éxito limitado hasta que se fue de Jamaica, aparentemente para retirarse de la música tras haber visto poco interés financiero por sus esfuerzos. Sin embargo, de la nada, regresó al negocio del reggae a principios de los ‘90s, esta vez dentro de un panorama muy diferente. Re-grabó su mayor éxito para Play Studio One Vintage, un álbum en el que los principales productores digitales de la época, Steely & Clevie, recrearon hitos del reggae con un estilo actualizado. Su nueva versión de “You Don’t Love Me” se convirtió en el éxito del reggae de 1994, y así, Penn finalmente recibió su reconocimiento como una de las mejores cantantes de reggae del mundo. Desde entonces, ha aportado su marca de soul y estilo jamaiquino a la Orquesta Ska de Lee Thompson y se ha presentado con gran éxito en Glastonbury, además de lanzar regularmente buena música, incluida la canción lánguida y moderna con tintes de R&B del 2015, “Chilling”.

Escucha: “You Don’t Love Me (No, No, No)”

John Holt: El maestro

Precursor del estilo cool en el que se especializó Gregory Isaacs, John Holt fue un coloso del reggae y un maestro de todos los estilos que la música tenía para ofrecer. Comenzó su carrera en la era del ska y, cuatro décadas después, llenaría el Royal Albert Hall de Londres en compañía de una orquesta sinfónica. Saltó a la fama en Jamaica con The Paragons, el excepcionalmente talentoso grupo vocal con el que grabó clásicos como “Riding High On A Windy Day”, “Happy Go Lucky Girl” y la versión original de “The Tide Is High” que Holt escribió y que más tarde llevó a Blondie y Atomic Kitten a lo más alto de las listas británicas.

The Paragons eran, por mucho, el grupo vocal más suave de Jamaica, con Holt al frente de sus grabaciones la mayoría de las veces; a finales de los ‘60s también trabajó como solista, grabando joyas como “Ali Baba”, “OK Fred”, “Tonight”, entre muchas más, y llegó a los ‘70s como uno de los mejores cantantes de la época. Holt hizo que todo pareciera fácil y su álbum Time Is The Master lo encontró trabajando con ritmos pesados ​​de reggae y una orquesta al mismo tiempo, un estilo que lo llevó a grabar varios álbumes con Trojan demostrando un estilo similar; su serie 1000 Volts Of Holt2000 Volts Of Holt, etc., se mantuvo en prensa durante años. Tuvo un éxito en el Top 10 del Reino Unido con una versión de “Help Me Make It Through The Night” de Kris Kristofferson en 1974, y generalmente, se le consideraba como la mejor voz calmada del uptown de Jamaica.

Sin embargo, había más que Holt podía ofrecer. A mediados de los años ‘70s, se anotó un gran éxito con el contundente “Up Park Camp” y su álbum de 1977, Roots Of Holt, fue un ejemplo de cómo podía ser pesado y elegante al mismo tiempo. En 1983 se asoció con Junjo, el pionero productor de dancehall, y grabó “Police In Helicopter”, una canción sobre la eterna lucha entre las autoridades y los granjeros de ganja que fue un gran éxito dondequiera que había una audiencia de reggae. Otros buenos sencillos para los sellos Parish y Jammy, entre otros, mantuvieron la reputación de Holt como uno de los mejores cantantes de reggae de la era digital. Tal vez podría haber disfrutado de una racha más larga de éxitos pop si hubiera estado mejor comercializado, pero Holt realmente no lo necesitó: de cualquier manera, se había convertido en una leyenda.

Escucha: “Police In Helicopter”

Bunny Wailer: Hombre de Corazón Negro

Después de que Bob Marley falleciera en mayo de 1981, algunos fans se preguntaron quién reclamaría su corona como el artista más grande del reggae. Un candidato era Bunny Wailer, el aliado de Marley en The Wailers cuando eran un grupo vocal en lugar de una banda de acompañamiento. Comercial y artísticamente, Bunny tuvo un excelente comienzo en los ‘80s: nos trajo la hermosa Sings The Wailers, una selección de melodías clásicas de los Wailers que actualizaron su sonido para una era moderna, y el glorioso Rock And Groove, que canalizó elegantemente su sonido hacia el período rub-a-dub que cerró la brecha entre el roots y el dancehall.

Pero nadie reclamó la corona de Bob y Bunny no la quería. Cuando aún era conocido como Neville Livingston, había estado en The Wailers desde el principio y ayudó a mantener el nombre del grupo a la vanguardia de la música jamaiquina en los años ‘60s al presentar fabulosos discos rocksteady como “Let Him Go”, “Dancing Shoes” y “Sunday Morning”. Bunny formó parte de los primeros dos grandes álbumes de The Wailers para Island Records, Catch A Fire y Burnin’, y había hecho las canciones de roots más reflexivas y espirituales para su propio venerado sello Solomonic durante los años ‘70s. Bunny no necesitaba el título de su difunto camarada. No tenía nada que afirmar o probar.

Junto con Peter Tosh, Bunny había dejado The Wailers en 1973 y los músicos con los que Bob tocaba todavía trabajaban en los magníficos sencillos de Bunny para Solomonic hasta bien entrados los ‘70s. Bunny grabó una serie de canciones con mensajes justos y completamente inteligentes como “Life Line”, “Bide Up” y “Arab’s Oil Weapon” antes de revelar Blackheart Man en 1976, uno de los mejores discos de reggae Rasta de los años ‘70s.

Lanzó una bomba musical tras otra: los álbumes Protest y Struggle, la primera de sus poderosas colecciones de Dubd’sco, y sencillos que tenían a los fans salivando, tales como “Rockers” y el peso pesado “Rise And Shine”. Su asociación con Sly and Robbie y la banda The Roots Radics lo alejaron del sonido tradicional de los Wailers en los años ‘80s, dándonos Sings The Wailers y Rock And Groove; Tribute fue su excelente interpretación de algunas de las canciones más conocidas de Bob Marley. Bunny se adentró en el mundo del electro y el rap con los sencillos “Back To School” y “Electric Boogie”, y este último se convirtió en un gran éxito en Estados Unidos cuando fue interpretado por Marcia Griffith bajo el estandarte de producción de Bunny: se había movido con los tiempos pero conservaba su esencia.

Álbumes como Rule Dance Hall y Liberation demostraron que su clase era eterna, obtuvo tres premios Grammy en los años 90 y recibió la codiciada Orden del Mérito de Jamaica en 2016. Si bien sus actividades de grabación se desaceleraron después del 2009, Bunny ha estado involucrado en la curaduría de sus discos clásicos que no habían estado disponibles desde hace mucho tiempo, y continúa siendo la voz auténtica y la figura original del roots reggae. Solo hay un Bunny Wailer.

Escucha: “Dreamland”

Peter Tosh: El doctor Bush

El tercer miembro del trío vocal clásico de los Wailers, a diferencia del juguetón Bob Marley y el apacible y conmovedor Bunny Wailer, Peter Tosh fue uno de los cantantes más duros del reggae; no es coincidencia que cantara “Stepping Razor”. Quizás el instrumentista más talentoso de los tres, Tosh bien se pudo haber ganado la vida en la música si no hubiera tenido una gran voz, tocando la guitarra, los teclados, las percusiones y la melódica. Pero si bien era un fabuloso cantante de armonías, también poseía un estilo  feroz y contundente como vocalista principal para interpretar sus estados de ánimo más militantes.

Cuando The Wailers estaban en su “era de chico rudo” en los años ska de los ‘60s, Tosh era creíble en este papel, entregando “I’m The Toughest” y “Treat Me Good”, o condenando a un alma descarriada en “Maga Dog”. También demostraba una manera elegante de interpretar canciones tradicionales, como “Jumbie Jamboree” y “Shame And Scandal”, donde su tono áspero y gutural adquirió una sonrisa maliciosa y sarcástica. También fue uno de los primeros artistas en adoptar el Rastafarianismo en el reggae, grabando “Rasta Shook Them Up” en 1967, y su rectitud espiritual floreció en su versión de “Sinner Man” de Nina Simone, que también inspiró su posterior sencillo militante, “Downpresser”.

Cuando The Wailers firmaron con Island en 1973, Tosh fue coautor de una de sus llamadas revolucionarias más célebres, “Get Up, Stand Up”, y grabaron versiones adicionales de sus canciones anteriores “400 Years” y “Stop That Train”. Pero Tosh sintió que la estrella de Bob estaba siendo promovida a expensas del grupo, por lo que renunció, llevándose consigo gran parte del lado duro de The Wailers.

Al fundar su sello Intel Diplo (es decir, Intelligent Diplomat), grabó una serie de excelentes sencillos, incluidos “Burial” y “Legalise It”; este último se convertiría en la canción que le diera título a su célebre álbum debut para Virgin en 1976, seguido del típicamente feroz álbum Equal Rights en 1977.

Firmando con Rolling Stones Records, Tosh llegó al Top 50 con una asombrosa transformación de “(You Gotta Walk) Don’t Look Back” de The Temptations con un prominente Mick Jagger en los coros. La canción fue parte del álbum Bush Doctor, título que proviene de uno de los sobrenombres de Tosh (un Bush doctor es un hombre sabio y proveedor de medicinas naturales). Ese fue el primero de cuatro poderosos álbumes que lanzó para el sello de los Rolling Stones, todos los cuales fueron éxitos underground en los Estados Unidos, y uno, Mama Africa (1983), llegó al Top 50 en las listas de álbumes de Billboard.

El último álbum de Tosh fue el energético No Nuclear War en 1987, que le valió un Grammy. La carrera de Tosh estaba a la alza, lo que hizo aún más trágico que el gran artista de reggae fuera asesinado a tiros en un robo fallido en su casa en septiembre de 1987, otra víctima de la violencia sin sentido de Jamaica.

Escucha: “Legalise It”

Leroy Sibbles: Nacido para emocionarte

¡Qué voz! Conmovedora, poderosa, tierna, ligera o pesada, el artista de reggae Leroy Sibbles puede hacerlo todo. Y ni siquiera era el único cantante fabuloso de su grupo, The Heptones. Como si su canto—a la altura de los mejores cantantes de soul de Estados Unidos—no hubiera sido suficiente, Sibbles pasó gran parte de los años ‘60s y ‘70s como bajista de sesión en un estilo de música donde las líneas del bajo hacen que una canción sea memorable. Sin duda, uno de los mejores artistas de reggae que jamás haya existido.

Sibbles tocó literalmente en docenas de éxitos y también escribió canciones para su grupo, junto con sus otros miembros, Barry Llewelyn y Earl Morgan. The Heptones se hicieron de renombre en el Studio One a finales de los años ‘60s, triunfando con la lasciva “Fatty Fatty” y una versión de “Only Sixteen” con un sonido ingenuo, pero su verdadero estilo rápidamente entró en acción con canciones más serias como “A Change Is Gonna Come”, “Soul Power”, “Heptones Gonna Fight” y una magnífica versión de “Choice Of Colours” de The Impressions. El grupo lanzó cuatro álbumes y numerosos sencillos antes de dejar el Studio One en 1971 para trabajar como freelance para la mayoría de los grandes productores del reggae de los ‘70s. La voz de Sibbles ya había madurado por completo y grabaciones como “Love Won’t Come Easy”, “Party Time”, “Born To Love You” y “Cool Rasta” demostraron su poder y rango al máximo junto con algunas de las mejores armonías vocales que Jamaica tenía para ofrecer.

The Heptones grabaron dos álbumes para Island a mediados de los 70. Night Food que incluyó el sencillo clásico “Country Boy” y la feroz “Deceivers”, así como “Book Of Rules”, la disertación filosófica de Barry Llewelyn que se basó en un poema escrito en 1890 y luego fue “tomado prestado” por Oasis en “Go Let It Out”. Su segundo set para Island, Party Time, incluyó el peso pesado “Storm Cloud” y el collage de “I Shall Be Released”. (El álbum es parte de una notable racha de tres discos del pionero de la música dub Lee ‘Scratch’ Perry, cuya adopción temprana de los efectos de estudio como productor lo convirtió en una de las figuras más importantes en el mundo de la música). La inconfundible voz de Sibbles también apareció sin acreditar en “Dread Lion” en el notable LP Super Ape de The Upsetters. En 1978, dejó The Heptones para emprender una carrera solista y grabaciones como “This World”, “Garden Of Life” y una nueva versión de “Choice Of Colours” fueron ejemplos perfectos de su trabajo como vocalista de roots. Sus álbumes Now y Strictly Roots para Micron en Canadá, y Evidence para A&M, nos dieron un excelente reggae moderno por parte de todo un maestro.

Sibbles regresó con The Heptones a lo largo de las décadas y todavía tiene miles de fans devotos en todo el mundo que admiran tanto sus habilidades como cantante de reggae como esas notables líneas de bajo que se convirtieron en piedras angulares de generaciones de thrillers.

Escucha: “Deceivers”

Beres Hammond: La fuerza moderna

Siendo la definición de un artista de reggae conmovedor moderno, Beres Hammond no tiene igual en la música jamaiquina, habiendo alcanzado un nivel de dominio y amplia aceptación al que la mayoría de los otros cantantes sólo podrían aspirar. Ahora a sus 60 años, su carrera discográfica se ha desacelerado un poco, pero cuando lanza un álbum o un sencillo, el impacto es inmediato. Tal es su legión de fans.

Hammond comenzó su carrera cuando era un adolescente en los años ‘70s, grabando algunos sencillos en solitario hasta que en 1975 se unió a Zap Pow, siendo ésta una banda bastante pulida. Casi de inmediato le dio al grupo una presencia adicional a través de su estilo lleno de alma, influenciado por vocalistas estadounidenses como Sam Cooke y Bobby Womack. y su álbum Zap Pow (Island, 1978), con una funda muy distintiva, se convirtió en su declaración musical definitiva: la banda se dejó ir a lo largo de seis tracks largos, incluyendo la soberbia “Last War” que Hammond coescribió. Cuando Zap Pow se separó al final de la década, Hammond se concentró en su material solista. Con amplia justificación, su primer disco se llamó Soul Reggae.

Se lanzó como solista en un momento complicado: el dancehall creció rápidamente en los años ‘80s hasta convertirse en la música jamaiquina más popular y los DJ (raperos de reggae) la dominarían, no los cantantes con voces rasposas y aullantes. Pero Hammond formó su propio sello, Harmony House, y pasó gran parte de 1985-86 en la cima de las listas de reggae en todo el mundo con tres atractivos éxitos, “Groovy Little Thing”, “What One Dance Can Do” y “She Loves Me Now”, todos fusionando su sensibilidad melódica con el nuevo sonido dancehall. En 1987 sufrió un robo brutal en su casa en Jamaica, lo que lo llevó a mudarse a la ciudad de Nueva York, pero no significó que perdiera el contacto con la vibra de la isla. En 1989 disfrutó de un éxito Top 50 con “How Can We Ease The Pain”, un dueto con Maxi Priest, y a principios de los ‘90s, su asociación con Penthouse Records en Jamaica tuvo éxito con “Tempted To Touch”, “No More Pain”y “Is It A Sign”. Algunas canciones más destacadas de su catálogo cuando los ‘90s se convirtieron en los ‘00s incluyeron “Call On The Father, “They Gonna Talk” y “I Feel Good”. El resto del mundo reconoció el impacto duradero de Hammond al escucharlo cantar en la ceremonia inaugural de la Copa Mundial de Críquet de 2007 y en 2013 fue honrado con la Orden de Jamaica por su contribución a la industria musical de la isla. Beres Hammond ha sido favorito de sus fans durante décadas, y sigue todavía totalmente comprometido, porque no conoce otra manera de ser.

Escucha: “Call On the Father” (aka “Serious”)

Joseph Hill: El levantador de corazones

El cantante principal de Culture, Joseph Hill, fue uno de los artistas clave del reggae que ayudó a popularizar el género en todo el mundo gracias a una serie de álbumes en los ‘70s que fascinaron a punks, hippies y roots folk por igual. Culture, un trío vocal compuesto por Hill, Kenneth Dayes y Albert Walker, irrumpió en 1977 con Two Sevens Clash, un álbum que resonó mucho más allá de las tierras donde el reggae era popular. Con ritmos poderosos creados por el productor Joe Gibbs y el ingeniero Errol T, el grupo cantó sobre temas puramente Rasta y canciones como “I’m Not Ashamed” y “Natty Dread Taking Over” se convirtieron en himnos de su época. El grupo grabó suficiente material para tres álbumes con Gibbs, pero rápidamente, llegó a un acuerdo con la productora Sonia Pottinger y Virgin Records para darnos más álbumes esperanzadores, Harder Than The Rest (1978), International Herb y Cumbolo (ambos de 1979), en lo que en ocasiones fueron acreditados como The Cultures. También hubo un set de remixes, Culture Dub.

¿Qué los hizo tan atractivos? Gran parte de ello fue la voz y la actitud de Joseph Hill, así como su energía y su alma. Incluso cuando cantaba acerca del sufrimiento, su voz te llamaba a ponerte de pie, te instaba a sentir lo que él sentía y levantaba tu estado de ánimo. No era el vocalista más pulido y Culture tampoco era el grupo vocal más suave de Jamaica, pero tenían mucho espíritu. El impulso de vivir para trascender tiempos difíciles y encontrar un mundo mejor fue algo que estuvo presente de manera inextinguible en todas sus interpretaciones. Cada vez que escuchabas a Culture, te sentías un poco mejor.

El grupo continuó grabando álbumes hasta bien entrados los años ‘80s y Hill mantuvo el nombre incluso después de que dejó de ser un grupo vocal. Produciendo su propio material, mantuvo su postura de roots, pero también se las arregló bien con el auge del dancehall, grabando numerosos álbumes y trabajando en sencillos para su propia productora.

Continuó haciendo discos hasta su muerte en 2006. Culture sigue vivo, liderado por Kenyatta Hill, el talentoso hijo de este notable cantante. No solo más duros que el resto, Joseph Hill y Culture también fueron más brillantes, más sabios y más enérgicos…

Escucha: “Stop The Fussing and Fighting”

Marcia Griffiths: Realmente juntos

El problema es que las mujeres en el reggae se consideran como el mercado target, no como el talento. Tienes que esforzarte mucho para sobrevivir en el mundo del reggae y son pocas quienes han prosperado por cualquier cantidad de tiempo. La artista de reggae Marcia Griffiths es una de las pocas que tiene la fuerza interior y la fe necesarias para mantener su posición a lo largo de los años. Y por supuesto, es una cantante fabulosa.

Como muchos de los grandes artistas de reggae de Jamaica, Marcia Griffiths comenzó su carrera en el Studio One cuando apenas era una adolescente. Sus primeras grabaciones fueron de un alto nivel – “Funny”, “Mark My Word” y la magnífica “Melody Life” entre ellas – pero todas quedaron eclipsadas ​​​​por su éxito de 1968, “Feel Like Jumping”, un sencillo que fue un golpe maestro y se mantiene eternamente contemporáneo. Un cambio a Harry J Records en 1969 fue aún más impresionante; el productor la hizo grabar sus maravillosos sencillos, tales como una brillante versión de “Don´t Let Me Down” de The Beatles y una perversa adaptación de “Band Of Gold”, y la animó a continuar su asociación con Bob Andy, el magnífico y conmovedor cantautor con el que había trabajado en Studio One. El dúo obtuvo un número 1 en el Reino Unido con “Young, Gifted And Black” en 1970, que también se vendió mucho en los Estados Unidos cuando Tamla la lanzó. La pareja tuvo éxito de nuevo con “Pied Piper” al año siguiente. Eran amantes y su cercanía se mostró en discos románticos como “Really Together”.

En 1973, Griffiths estaba lista para seguir adelante con su carrera y grabó algunos buenos lados conmovedores para el productor Lloyd Charmers, incluyendo “Sweet Bitter Love” y “Play Me”. Luego, dos uniones más duraderas con dos figuras diversas la pusieron en caminos paralelos. Comenzó a trabajar para una de las pocas productoras femeninas de reggae de los ‘70s, Sonia Pottinger, lo que dio como resultado dos álbumes que se vendieron durante años, Naturally y Steppin, y Marcia se unió a The I-Threes, quienes cantaron como teloneros de Bob Marley.

Para Marcia, esto significó viajar por el mundo, obtener un ingreso constante por primera vez y recibir todo el crédito que le correspondía. Además hicieron sus propias buenas grabaciones. Marcia continuó grabando a lo largo de los años ‘80s y su voz fuerte fue más que compatible con los nuevos ritmos electrónicos. En 1990, “Electric Boogie”, producido por Bunny Wailer, llegó al número 51 en los Estados Unidos. También grabó más discos que la mayoría de sus contemporáneos en el estilo ragga a dúo, disfrutando de un éxito tras otro en las listas de reggae como artista para el sello Penthouse. Fuerte, enfocada y con una voz encantadora y cálida, todavía graba y sale de gira, y es tan respetada y querida como siempre.

Escucha: “Steppin’ Out A Babylon”

Jacob Miller: El líder perdido

Jacob Miller quizás no sea la opción más obvia para una lista de los mejores cantantes de reggae, no porque la destreza vocal de este artista estuviera alguna vez en duda, sino porque apenas tuvo tiempo de cumplir su destino, muriendo en 1980 a los 28 años de edad. Pero durante su trágica corta carrera, demostró ser capaz de cantar las canciones de roots más duras sin dejar de tener un impacto en el mundo del pop. Efervescente, energético y nunca dando menos que lo mejor de sí, si Miller hubiera vivido, pudo haberse convertido en el artista internacional más importante del reggae.

Grabó su sencillo debut, “Love Is A Message”, cuando aún era un adolescente de voz chillona. En 1974 estuvo trabajando con la leyenda del underground Augustus Pablo, quien produjo a Miller en una serie de grabaciones notables que enfatizaban su juventud pero tenían un atractivo para gente más grande, entre ellos el inquietante “Girl Name Pat”, el asertivo “Keep On Knocking”. y el clásico eterno, “Baby I Love You So”. Este último fue respaldado por una poderosa versión dub, “King Tubby Meets Rockers Uptown”, que muchos fans consideraron como la definición de la música roots. Sin embargo, Miller no se quedó demasiado tiempo en ninguna parte y pronto estuvo grabando para Joe Gibbs (“I’m A Natty”), Channel 1 (“Bald Head”) y, más importante, Tommy Cowan, quien lo emparejó con  el grupo Inner Circle, grabando clásicos de roots como “Tenement Yard”, “Tired Fe Lick Weed Inna Bush” y “Forward Jah Jah Children”.

Con la poderosa Fatman Riddim Section de Touter Harvey y los hermanos Ian y Roger Lewis detrás de él – los dos últimos tipos fornidos, como el propio Miller –  Inner Circle parecía imparable. Acumularon éxito de reggae tras éxito de reggae, la voz de Miller ahora madura y su presencia en el escenario siendo totalmente fascinante. Su álbum Jacob “Killer” Miller fue uno de los discos más grandes del ’77 dentro de todo el reggae. Inner Circle firmó con Island para Everything Is Great, un álbum que fue certificado como disco de oro y que engendró la fusión perfecta de reggae y música disco con el éxito de la canción que le da título. Justo cuando su estatus como el próximo ícono global del reggae parecía asegurado, Miller murió en un accidente automovilístico en Hope Road, Kingston, no lejos de las instalaciones de Tuff Gong de Bob Marley. Este artista de reggae había acumulado mucho en su corta vida, pero su mejor energía fue solo un indicio de lo que pudo haber logrado.

Escucha: “Everything Is Great”

Desmond Dekker: El pionero

Desmond Dekker fue el primer gran creador de éxitos internacionales del reggae y una estrella de las listas de éxitos del Reino Unido y los Estados Unidos. Canciones como “Israelites”, “007” e “It Miek” podían ser tarareadas por amas de casa y niños de escuela de todo el mundo, pero eran fragmentos de la vida y la cultura de Jamaica, y el hecho de que las letras se cantaran en dialecto solo hace que lo más notable de Dekker fue que pudo venderlas a una audiencia que no sabía nada sobre lo que enfrentaban los pobres de Jamaica.

La familiaridad genera desprecio y la brillantez de la voz de Dekker a menudo pasa desapercibida. Escucha el tono resignado de este artista de reggae en “007 (Shanty Town)”, viendo a los rudies de 1967 crear caos con su violencia y a los soldados preparándose para liquidarlos. Escucha su dolida voz de tenor alto en “Fu Manchu”, una grabación de rareza oscura y permanente. Escúchalo rogar a alguien que entienda sus súplicas por establecer orden en “It Pays” o su júbilo en “Intensified”. Dekker era todo un maestro de su arte.

Sus mejores discos los grabó con Leslie Kong, quien lo produjo a partir de 1963 tras una audición en la heladería Kong’s en Kingston. Island eligió sus primeros discos para publicarlos en el Reino Unido y luego se mudó a un sello emparentado, Pyramid, en 1966. Fue en dicho sello donde lanzó la mayor parte de sus éxitos, algunos con los coristas The Aces que incluyen “Pickney Girl”, “It Miek” e “Israelites”; un cambio a Trojan lo vio anotarse un éxito con “You Can Get It If You Really Want” de Jimmy Cliff, un cover raro en el catálogo dominado por canciones originales de Dekker. Fue el artista internacional más grande del reggae antes del ascenso global de Bob Marley con “Israelites”, alcanzando el número 9 en los Estados Unidos y el número 1 en el Reino Unido. Pero cuando Kong falleció en 1971, a sus escasos 38 años de edad, Dekker sufrió por encontrar un productor que lo entendiera tan bien y los éxitos se agotaron, aunque las reediciones de sus clásicos aún figuraban en las listas.

Un intento de actualizar su estilo para la era del 2-Tone en Stiff Records no logró restaurar su éxito, aunque siguió siendo popular como artista en vivo. Dekker murió en 2006 después de haber demostrado que los artistas de reggae tenían un enorme potencial internacional y que no tenías que venderte para vender discos.

Escucha: “007 (Shanty Town)”

Alton Ellis: Ya no puedo parar

Cuando el rocksteady barrió con el ska a mediados de los ‘60s, este estilo de baile más lento y conmovedor tenía dos soberanos. Uno era Ken Boothe y el otro era Alton Ellis. Ambos estaban llenos de pasión pero Boothe era controlado, medido y estaba a cargo de sus emociones, y el enfoque de Alton fue mucho más crudo y eléctrico. Era como si supiera que solo tenía un par de minutos para expresar sus sentimientos y aprovechaba cada uno de ellos.

Ellis comenzó su carrera en un dúo vocal con Eddy Perkins, teniendo éxito en Jamaica con la balada “Muriel”. Si bien era fuerte cuando cantaba ska, criticando a los rude boys en grabaciones como “Dance Crasher” y “The Preacher”, se destacó cuando llegó el rocksteady en 1966 y las grabaciones que hizo con y sin sus coristas, The Flames, en el sello Treasure Isle, lo convirtieron en un nombre a tomar en cuenta. “Cry Tough”, “Rock Steady”, “Can’t Stop Now”, “Ain’t That Lovin’ You”, “Girl I Got a Date”, “Breaking Up”… son clásicos que se han preservado en la música jamaiquina. Yendo y viniendo entre los dos grandes estudios rivales de la Jamaica de los años 60, Treasure Isle y Studio One, Alton era muy solicitado, lanzando éxito tras éxito donde declaraba su insaciable deseo de liberar su alma. Cuando llegó el ritmo más apremiante del reggae, Alton anotó con “La La Means I Love You”, “Live And Learn” y “Tumbling Tears”, y así siguió hasta los ‘70s. El segundo disco de reggae de este artista , Sunday Coming (1971), fue brillante de principio a fin y en parte reflejó la misma habilidad con el ritmo como lo tenían los estadounidenses, una característica clave de su acto en vivo en ese momento.

A principios de los ‘70s grabó tracks culturales llenos de ideas y fuego, tales como “Lord Deliver Us”, “Arise Black Man” y “Back To Africa”. Una mudanza al Reino Unido lo alejó un poco del enfoque de la escena del reggae, pero aún así presentó lados increíbles como “Rasta Spirit” y el gloriosamente sereno “Reggae With You”; cuando llegó el ragga digital, grabó melodías en este estilo. Durante los años ‘90s y 2000s, sus conciertos se convirtieron en celebraciones de todo lo que él y la música jamaiquina habían vivido. Falleció en 2008 a la edad de 70 años después de haber brindado a muchos fans algunos de los mejores momentos de su vida musical.

Escucha: “I’m Still in Love With You”

Dennis Brown: El príncipe heredero

Solo hubo un cantante con el título de Príncipe Heredero del Reggae: Dennis Brown. (Puedes adivinar quién era el rey). Este artista de reggae comenzó su carrera a la edad de 12 años en Studio One después de que el productor Derrick Harriott lo descubriera en un programa de talentos y accedió a grabarlo, pero no lo llevó al estudio lo suficientemente rápido. El sencillo debut de Brown fue “No Man Is An Island”, la canción de Van Dykes que Harriott le había enseñado; luego acumuló una serie de éxitos en Studio One, cantando como un adulto que poseía una voz bastante juvenil: “Easy Take It Easy, “Perhaps”, “If I Follow My Heart”… Estados Unidos tenía a Michael Jackson como su estrella juvenil y Jamaica tenía a D Brown. Pero Dennis rápidamente demostró seriedad y abordó temas de roots. Fue en su tercer álbum, Super Reggae And Soul Hits, cuando Derrick Harriott finalmente se involucró y demostró aportar muchas buenas canciones.

Pronto, Dennis estaba en todas partes en el reggae, arrasando como artista con una versión de “Money In My Pocket”, grabando una gran interpretación de “Black Magic Woman” de Fleetwood Mac y dando grandes interpretaciones para el productor Niney The Observer en una gran cantidad de grabaciones candentes que incluyen “Cassandra” y “Westbound Train”, basada libremente en el ritmo que Willie Mitchell produjo para Al Green en Memphis.Y así continuó a lo largo de los años ‘70s, con Dennis lanzando una serie de álbumes que siguen siendo clásicos: Visions Of Dennis BrownWords Of WisdomJust Dennis and Wolf And Leopards entre ellos, bajo el sello DEB (sus iniciales, Dennis Emmanuel Brown). Lanzando producciones propias y discos de otros artistas. Brown finalmente consiguió un éxito en las listas del Reino Unido con una nueva versión de “Money In My Pocket” en 1978; sin duda, debieron haber muchos más en su carrera.

Cuando llegaron los años ‘80s, Dennis nunca dio menos que lo mejor de sí mismo en los discos y en sus presentaciones en vivo que más bien parecían reuniones de congregaciones. Se las arregló admirablemente con el cambio radical que supuso el dancehall digital gracias a los discos producidos por King Jammy (The Exit , también conocido como History) y Gussie Clarke (un poderoso sencillo combinado con “Big All Around” de Gregory Isaacs). Sin embargo, algunos problemas de salud lo golpearon durante los ‘90s aunque eso no impidió seguir con su misma carga de trabajo hasta que en 1999, el gran artista de reggae falleció después de contraer una neumonía y sufrir un colapso pulmonar. La causa de la muerte fue un fallo coronario, lo que no sorprendió a sus fans: les había cantado con todo su corazón durante décadas. Muchos otros cantantes jamaiquinos han tratado de emularlo, pero solo habrá un Dennis Brown.

Escucha: “Here I Come”

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